En el tranquilo resplandor de la galería de un museo, Hallie Meredith notó algo inesperado en el vidrio romano antiguo que había pasado desapercibido durante generaciones.
En febrero de 2023, el profesor de historia del arte de la Universidad Estatal de Washington y soplador de vidrio en ejercicio estaba estudiando una colección privada de copas romanas de jaula de vidrio en el Museo Metropolitano de Arte de la ciudad de Nueva York. Estas raras vasijas de lujo, talladas en un solo bloque de vidrio entre el 300 y el 500 d.C., han sido admiradas y analizadas durante mucho tiempo por su artesanía. La idea de Meredith no provino de nuevas tecnologías ni de imágenes especializadas. Surgió de la curiosidad y de una simple acción física. Le dio la vuelta a una de las tazas.
Símbolos pasados por alto y marcas de los antiguos creadores
En la parte trasera de la vasija tardorromana, Meredith notó formas abstractas caladas talladas junto a una breve inscripción que deseaba al propietario una larga vida. Los diseños incluidos (como diamantes, hojas o cruces). Durante décadas, estos elementos fueron tratados como detalles ornamentales. La investigación de Meredith sugiere una interpretación diferente. Ella cree que estos símbolos funcionaron como marcas de los fabricantes, identificando los talleres y artesanos responsables de producir algunos de los objetos de vidrio más complejos del mundo romano.
«Como estoy entrenada como creadora, seguía queriendo darle la vuelta a las cosas», dijo Meredith. Comenzó a soplar vidrio cuando era estudiante y ha continuado con esta práctica a lo largo de su carrera. «Cuando eso sucede, aparecen patrones que todos los demás literalmente han fotografiado fuera del marco».
Rastreando una red de vidrieros romanos
Ese momento de observación llevó a Meredith a una investigación más amplia sobre cómo los vidrieros romanos organizaban su trabajo. En dos artículos académicos recientes, uno publicado en abril en el Revista de estudios del vidrio y otro en octubre en Arqueología Mundialdocumentó los mismos símbolos que aparecen en múltiples objetos de vidrio tallado. Las marcas repetidas apuntan a un sistema visual compartido utilizado por los vidrieros entre los siglos IV y VI d.C.
Al analizar marcas de herramientas, inscripciones y piezas sin terminar, Meredith encontró evidencia de que estas vasijas fueron creadas por equipos y no por artesanos individuales. Grabadores, pulidores y aprendices parecen haber trabajado juntos en talleres coordinados. Lo que comenzó como un simple acto de girar un recipiente reveló una comunidad de creadores previamente no reconocida cuyas identidades se habían desvanecido de la vista.
Repensar cómo se fabricó el vidrio romano
Durante más de dos siglos, los estudiosos han debatido cómo se producían las vasijas romanas de vidrio calado. Las teorías van desde el tallado a mano hasta el moldeado o el soplado. Gran parte de esta discusión se centró estrictamente en las técnicas de fabricación y las inscripciones. Los hallazgos de Meredith sugieren que una comprensión más completa requiere atención a las personas involucradas, no sólo a los métodos que utilizaron.
Cada vasija, conocida como diatretum, comenzó como una forma de vidrio de paredes gruesas que fue cuidadosamente tallada en dos capas concéntricas conectadas por delgados puentes de vidrio. La celosía terminada parece notablemente delicada, pero su producción requirió un tiempo y una resistencia física extraordinarios. La investigación de Meredith indica que varios especialistas colaboraron en una sola taza durante períodos prolongados. Ella sostiene que los símbolos abstractos marcaron la identidad del taller más que la autoría individual. «No eran autógrafos personales», dijo. «Eran el antiguo equivalente de una marca».
Una historia más amplia del trabajo artesanal antiguo
Meredith amplía estas ideas en su próximo libro, The Roman Craftworkers of Late Antiquity: A Social History of Glass Production and Related Industries. La monografía se encuentra actualmente en producción con Cambridge University Press y se espera que se publique en 2026 o 2027.
Su experiencia práctica como sopladora de vidrio influye fuertemente en su trabajo académico. Ella comprende las exigencias físicas de trabajar con vidrio fundido y aplica ese conocimiento práctico a su estudio de objetos antiguos. En WSU, imparte un curso llamado Experimentar la creación antigua. Los estudiantes recrean artefactos mediante impresión 3D, prueban técnicas de fabricación tradicionales y utilizan una aplicación digital que ella desarrolló para desmontar virtualmente objetos históricos. «El objetivo no es una replicación perfecta», dijo. «Es empatía. Los antiguos artesanos pueden ser comprendidos de otra manera cuando se experimentan sus procesos de producción».
Restaurar la visibilidad a los antiguos artesanos
Ese énfasis en la empatía da forma al objetivo más amplio de Meredith de devolver la atención a los trabajadores detrás de la antigua cultura material. «Ha habido una imagen estática de las personas que hacen el trabajo», dijo. «Suponemos que los entendemos porque nos centramos en las élites. Pero cuando se reúnen las pruebas, se sabe mucho más sobre estos artesanos de lo que se pensaba anteriormente».
Su próximo proyecto de investigación combina la historia del arte con la ciencia de datos. En colaboración con estudiantes de informática de WSU, Meredith está creando una base de datos con capacidad de búsqueda que rastrea la escritura no convencional en miles de artefactos portátiles. La base de datos incluye errores ortográficos, alfabetos mixtos e inscripciones codificadas. Ella cree que estas características, una vez descartadas como errores sin sentido, pueden reflejar que los artesanos multilingües adaptan el lenguaje escrito a audiencias diversas.
Ver objetos antiguos a través de nuevos ojos
El trabajo de Meredith anima tanto a los académicos como a los visitantes del museo a reconsiderar lo que los artefactos antiguos pueden revelar. Cuando la luz refleja el entramado de un diatretum, el vidrio muestra algo más que brillo técnico. También refleja la habilidad, colaboración y creatividad de las personas que le dieron forma hace siglos.
La historia comienza con Hallie Meredith, una profesora de historia del arte en la Universidad Estatal de Washington y sopladora de vidrio en ejercicio, quien en febrero de 2023 estaba estudiando una colección privada de copas romanas de jaula de vidrio en el Museo Metropolitano de Arte de la ciudad de Nueva York. Estas vasijas de lujo, talladas en un solo bloque de vidrio entre el 300 y el 500 d.C., han sido admiradas y analizadas durante mucho tiempo por su artesanía.
Meredith notó algo inesperado en el vidrio romano antiguo que había pasado desapercibido durante generaciones. Al dar la vuelta a una de las tazas, notó formas abstractas caladas talladas junto a una breve inscripción que deseaba al propietario una larga vida. Durante décadas, estos elementos fueron tratados como detalles ornamentales, pero la investigación de Meredith sugiere una interpretación diferente. Ella cree que estos símbolos funcionaron como marcas de los fabricantes, identificando los talleres y artesanos responsables de producir algunos de los objetos de vidrio más complejos del mundo romano.
La investigación de Meredith llevó a una investigación más amplia sobre cómo los vidrieros romanos organizaban su trabajo. En dos artículos académicos recientes, documentó los mismos símbolos que aparecen en múltiples objetos de vidrio tallado. Las marcas repetidas apuntan a un sistema visual compartido utilizado por los vidrieros entre los siglos IV y VI d.C. Al analizar marcas de herramientas, inscripciones y piezas sin terminar, Meredith encontró evidencia de que estas vasijas fueron creadas por equipos y no por artesanos individuales.
La investigación de Meredith sugiere que una comprensión más completa de la producción de vidrio romano requiere atención a las personas involucradas, no sólo a los métodos que utilizaron. Cada vasija, conocida como diatretum, comenzó como una forma de vidrio de paredes gruesas que fue cuidadosamente tallada en dos capas concéntricas conectadas por delgados puentes de vidrio. La celosía terminada parece notablemente delicada, pero su producción requirió un tiempo y una resistencia física extraordinarios.
Meredith amplía estas ideas en su próximo libro, «The Roman Craftworkers of Late Antiquity: A Social History of Glass Production and Related Industries». La monografía se encuentra actualmente en producción con Cambridge University Press y se espera que se publique en 2026 o 2027. Su experiencia práctica como sopladora de vidrio influye fuertemente en su trabajo académico, y ella comprende las exigencias físicas de trabajar con vidrio fundido y aplica ese conocimiento práctico a su estudio de objetos antiguos.
El objetivo de Meredith es devolver la atención a los trabajadores detrás de la antigua cultura material. «Ha habido una imagen estática de las personas que hacen el trabajo», dijo. «Suponemos que los entendemos porque nos centramos en las élites. Pero cuando se reúnen las pruebas, se sabe mucho más sobre estos artesanos de lo que se pensaba anteriormente». Su próximo proyecto de investigación combina la historia del arte con la ciencia de datos, y está creando una base de datos con capacidad de búsqueda que rastrea la escritura no convencional en miles de artefactos portátiles.
El trabajo de Meredith anima tanto a los académicos como a los visitantes del museo a reconsiderar lo que los artefactos antiguos pueden revelar. Cuando la luz refleja el entramado de un diatretum, el vidrio muestra algo más que brillo técnico. También refleja la habilidad, colaboración y creatividad de las personas que le dieron forma hace siglos. En resumen, la investigación de Meredith ha descubierto que los símbolos abstractos en las vasijas de vidrio romano funcionaron como marcas de los fabricantes, y que la producción de estas vasijas requirió la colaboración de equipos de artesanos especializados.
La investigación de Meredith también ha destacado la importancia de considerar la perspectiva de los artesanos en la creación de objetos antiguos. Al estudiar las marcas de herramientas, inscripciones y piezas sin terminar, Meredith ha podido reconstruir la historia de cómo se produjeron estas vasijas y quiénes fueron los artesanos que las crearon. Esto ha permitido una comprensión más profunda de la cultura material del Imperio Romano y la importancia de los artesanos en la creación de objetos de lujo.
En cuanto a la metodología utilizada por Meredith, se basa en una combinación de análisis de objetos, estudio de la literatura y experimentación. Meredith ha utilizado su experiencia como sopladora de vidrio para entender las técnicas y procesos involucrados en la creación de las vasijas de vidrio romano. También ha estudiado la literatura existente sobre la producción de vidrio en el Imperio Romano y ha analizado objetos en museos y colecciones privadas.
En cuanto a las implicaciones de la investigación de Meredith, son varias. En primer lugar, destaca la importancia de considerar la perspectiva de los artesanos en la creación de objetos antiguos. En segundo lugar, muestra que la producción de objetos de lujo en el Imperio Romano fue un proceso complejo que involucró la colaboración de equipos de artesanos especializados. En tercer lugar, sugiere que los símbolos abstractos en las vasijas de vidrio romano pueden ser utilizados para identificar a los talleres y artesanos responsables de su creación.
En resumen, la investigación de Meredith ha sido fundamental para nuestra comprensión de la producción de vidrio en el Imperio Romano y la importancia de los artesanos en la creación de objetos de lujo. Su enfoque interdisciplinario, que combina la historia del arte, la arqueología y la ciencia de datos, ha permitido una comprensión más profunda de la cultura material del Imperio Romano y la importancia de los artesanos en la creación de objetos antiguos.
La investigación de Meredith también ha tenido un impacto en la forma en que se exhiben y se interpretan los objetos antiguos en los museos. Al destacar la importancia de los artesanos y la colaboración en la creación de objetos de lujo, Meredith ha animado a los curadores de museos a reconsiderar la forma en que se presentan los objetos antiguos y a incluir más información sobre los artesanos y los procesos de creación.
En cuanto a las posibles aplicaciones de la investigación de Meredith, son varias. En primer lugar, su enfoque interdisciplinario puede ser utilizado para estudiar la producción de otros tipos de objetos antiguos, como la cerámica o la metalurgia. En segundo lugar, su énfasis en la importancia de los artesanos y la colaboración puede ser utilizado para desarrollar programas de educación y divulgación que destaquen la importancia de los artesanos en la creación de objetos antiguos. En tercer lugar, su investigación puede ser utilizada para desarrollar nuevas formas de exhibir y interpretar los objetos antiguos en los museos, que incluyan más información sobre los artesanos y los procesos de creación.
En resumen, la investigación de Meredith ha sido fundamental para nuestra comprensión de la producción de vidrio en el Imperio Romano y la importancia de los artesanos en la creación de objetos de lujo. Su enfoque interdisciplinario y su énfasis en la importancia de los artesanos y la colaboración han permitido una comprensión más profunda de la cultura material del Imperio Romano y han tenido un impacto en la forma en que se exhiben y se interpretan los objetos antiguos en los museos.

