Proteger la tecnología operativa (OT) de ataques cibernéticos dirigidos es una preocupación primordial en un mundo lleno de conectividad generalizada y un clima geopolítico complejo. El mundo digital, si bien ha dado paso a eficiencias sin precedentes en todos los sectores, ha expuesto al mismo tiempo la vulnerabilidades de los sistemas OTla columna vertebral de la infraestructura crítica, desde redes eléctricas y plantas de fabricación hasta redes de transporte e instalaciones de tratamiento de agua.
A diferencia de los sistemas de TI, que manejan principalmente datos e información, los sistemas de OT controlan el mundo físico. Esta distinción es crucial ya que un ciberataque a OT puede tener consecuencias devastadoras en el mundo real, superando con creces el impacto de una violación de datos típica. Por ejemplo, un ataque exitoso podría paralizar las instalaciones de tratamiento de agua, provocando escasez o contaminación, o incluso sabotear los procesos de fabricación, lo que daría como resultado productos defectuosos y potencialmente pondría en peligro a los usuarios.
Los peligros ocultos de la convergencia
Históricamente, los sistemas OT operaban en relativo aislamiento, a menudo denominados redes “aisladas”, físicamente separadas de Internet y de la infraestructura de TI corporativa. Este aislamiento percibido ofrecía un grado de seguridad inherente.
Sin embargo, el auge del Internet industrial de las cosas (IIoT) y la creciente necesidad de análisis de datos en tiempo real, monitoreo y gestión remotos han impulsado la convergencia de TI y OT. Esta convergencia, si bien desbloquea importantes ventajas operativas, como una mayor eficiencia y un mantenimiento predictivo, ha ampliado inadvertidamente la superficie de ataque, haciendo que los sistemas OT sean vulnerables a una gama más amplia de amenazas cibernéticas que antes se consideraban improbables. La desaparición de las líneas entre TI y OT ha creado nuevas vías para que los atacantes penetren en sistemas previamente aislados.
Ciberataques dirigidos contra OT son cada vez más sofisticados y frecuentes. Los atacantes ya no buscan sólo ganancias financieras; sus motivaciones pueden variar desde agendas geopolíticas y espionaje industrial hasta el puro deseo de provocar perturbaciones y caos. Los titulares recientes han destacado la creciente frecuencia de los ataques a OT, una tendencia respaldada por datos que no muestran signos de desaceleración. De hecho, los ataques dirigidos a protocolos de automatización industrial aumentaron al 79 por ciento en 2024.
Por ejemplo, los atacantes podrían atacar controladores lógicos programables (PLC), los caballos de batalla de la automatización industrial, para manipular procesos, provocar un mal funcionamiento de los equipos o incluso desencadenar paradas de seguridad.
La infraestructura crítica está amenazada
El Reino Unido, al igual que otras naciones industrializadas, enfrenta un creciente panorama de amenazas dirigidas a su infraestructura crítica. Si bien los detalles específicos de los ataques a menudo se mantienen confidenciales por razones de seguridad nacional, la información disponible públicamente y el análisis de expertos pintan un panorama preocupante.
El 2017 Ataque de ransomware WannaCryaunque no está dirigido específicamente a la TO, sirvió como un claro recordatorio de la interconexión de los sistemas modernos y el potencial de efectos en cascada. Si bien el objetivo principal eran los sistemas de TI, la interrupción del Servicio Nacional de Salud (NHS) demostró cómo un ciberataque puede interrumpir los servicios esenciales y potencialmente afectar indirectamente incluso a los entornos de OT. Imagine que los sistemas de TI de un hospital están dañados, lo que impide que los médicos accedan a los registros de los pacientes o controlen los equipos médicos críticos conectados a los sistemas OT.
Más allá de ransomwareha habido informes y análisis de intentos de intrusión en instalaciones de energía, plantas de tratamiento de agua y otras infraestructuras críticas. Estos incidentes subrayan el constante sondeo y escaneo de vulnerabilidades que enfrentan estos sistemas. Por ejemplo, un ataque exitoso a una instalación de tratamiento de agua podría permitir a los atacantes manipular los niveles químicos, envenenando potencialmente el suministro de agua. Las posibles consecuencias de tales ataques son graves y van desde daños económicos y perturbaciones de servicios esenciales hasta desastres ambientales y amenazas a la salud y la seguridad públicas.
El efecto dominó
Desarrollar una postura de seguridad OT sólida requiere un enfoque de múltiples capas. Si bien la separación total ya no es una opción realista, la segmentación de la red sigue siendo crucial.
Dividir la red OT en zonas más pequeñas y aisladas (microsegmentación) puede limitar el movimiento lateral de los atacantes en caso de una infracción. Piense en ello como compartimentar un barco; si se incumple una sección, el daño está contenido. Los sistemas de detección y prevención de intrusiones (IDPS) que comprenden los entornos OT son esenciales para detectar y bloquear el tráfico malicioso. Estos sistemas deben ajustarse cuidadosamente para evitar alterar el delicado equilibrio de las operaciones OT. A diferencia de los sistemas de TI, donde la norma es aplicar parches frecuentes, aplicar parches a los sistemas OT puede ser complejo debido a problemas de compatibilidad y ventanas de mantenimiento poco frecuentes. Es necesario un enfoque basado en el riesgo, que dé prioridad a los sistemas críticos y las vulnerabilidades.
Es vital reforzar la seguridad de los dispositivos y sistemas OT, incluida la desactivación de servicios innecesarios, la implementación de una autenticación sólida y la limitación del acceso al personal autorizado.
La capacitación en concientización sobre seguridad cibernética para el personal de OT es crucial, ya que el error humano a menudo puede ser un factor que contribuya al éxito de los ataques. El personal de OT debe comprender las amenazas específicas a sus sistemas y seguir las mejores prácticas de seguridad. Un plan de respuesta a incidentes bien definido es esencial para minimizar el impacto de un ataque. El plan debe describir los procedimientos de detección, contención, erradicación, recuperación y comunicación con las partes interesadas.
Cumplimiento de la legislación
Fundamentalmente, es fundamental fomentar relaciones sólidas con los proveedores de OT, ya que brindan información valiosa sobre posibles vulnerabilidades y mejores prácticas de seguridad. Las organizaciones deben trabajar estrechamente con sus proveedores para desarrollar una comprensión compartida de las responsabilidades de seguridad y establecer canales de comunicación claros para informar y abordar incidentes de seguridad.
Las evaluaciones y auditorías de seguridad periódicas, realizadas en conjunto con los proveedores, pueden ayudar a identificar y mitigar posibles debilidades o cumplimiento de la legislación. Generar confianza y fomentar un enfoque colaborativo con los proveedores puede mejorar significativamente la postura general de seguridad OT de una organización. Por último, la colaboración y el intercambio de información dentro de la industria y con las agencias gubernamentales son vitales para mantenerse a la vanguardia del panorama de amenazas cibernéticas en constante evolución.
La vigilancia continua, la inversión sostenida en seguridad y la estrecha colaboración son esenciales para garantizar la seguridad y confiabilidad de los sistemas OT frente a ciberataques cada vez más sofisticados.
Resumen sobre Protección de Tecnología Operativa (OT) frente a Ciberataques
En el contexto actual de alta conectividad y un clima geopolítico complejo, la seguridad de la tecnología operativa (OT) frente a ciberataques se ha convertido en un tema crucial. La digitalización ha permitido eficiencias notables en diversos sectores, pero también ha expuesto las vulnerabilidades inherentes a los sistemas OT, que son fundamentales para la infraestructura crítica, incluyendo redes eléctricas, plantas de manufactura y sistemas de agua.
Distinción entre TI y OT
Los sistemas de tecnología de la información (TI) se centran en el manejo de datos, mientras que los sistemas OT controlan procesos físicos. Un ataque a OT puede resultar en consecuencias muy graves, como la interrupción de un suministro de agua o la producción de bienes defectuosos. Por lo tanto, las implicaciones de un ataque a OT son significativamente más críticas en comparación con una violación de datos convencional.
Convergencia de TI y OT
Históricamente, los sistemas OT eran entidades aisladas, lo que proporcionaba un nivel de seguridad por su separación de Internet. Sin embargo, el auge del Internet industrial de las cosas (IIoT) y la necesidad de análisis en tiempo real han impulsado su convergencia con los sistemas TI, lo que ha ampliado la superficie de ataque. Esta fusión ha abierto nuevas vías para ataques cibernéticos, y los atacantes están adoptando estrategias más sofisticadas, con motivaciones que van desde el espionaje hasta actos de sabotaje.
La tendencia es alarmante: un 79% de aumento en los ataques dirigidos a protocolos de automatización industrial en 2024 resalta este cambio preocupante.
Amenazas a la Infraestructura Crítica
El Reino Unido y otras naciones enfrentan una creciente amenaza a su infraestructura crítica. Aunque muchos detalles de ataques se mantienen en secreto por razones de seguridad, el impacto del ransomware WannaCry en 2017 ejemplifica cómo un ataque a TI puede tener repercusiones en los sistemas OT, afectando servicios esenciales como la salud pública. Si los sistemas de TI colapsan, los profesionales médicos pueden perder acceso a registros críticos, lo que pone en riesgo la salud de los pacientes.
Los ataques en instalaciones de energía y plantas de tratamiento de agua subrayan un panorama inquietante, donde el control de variables críticas como la química del agua puede tener consecuencias catastróficas.
Estrategias de Seguridad de OT
Una defensa sólida requiere un enfoque de múltiples capas. Aunque la separación total entre TI y OT es menos viable, la segmentación de la red sigue siendo esencial. La microsegmentación de las redes OT puede mitigar el daño al limitar el movimiento lateral en caso de un ataque.
Los Sistemas de Detección y Prevención de Intrusiones (IDPS) son vitales, ya que deben estar ajustados para detectar y bloquear tráfico malicioso sin perturbar operaciones críticas. A diferencia de TI, aplicar parches en OT es más complicado debido a problemas de compatibilidad, por lo que un enfoque basado en riesgos es necesario.
Además, es crucial reforzar la seguridad de los dispositivos OT, desactivando servicios innecesarios y limitando el acceso solo al personal autorizado. La concientización sobre ciberseguridad entre el personal de OT es otra área vital, como el error humano puede contribuir a ataques exitosos.
Plan de Respuesta y Colaboración con Proveedores
Tener un plan de respuesta a incidentes bien definido es fundamental para minimizar el impacto de un ciberataque. Este debe incluir procedimientos claros para la detección, contención y erradicación de amenazas.
Fomentar relaciones con proveedores de OT es imprescindible, ya que ellos pueden proporcionar información sobre vulnerabilidades y mejores prácticas. Las auditorías de seguridad regulares pueden ayudar a identificar debilidades y reforzar el cumplimiento normativo.
Vigilancia Continua y Responsabilidad Compartida
Finalmente, la vigilancia continua y la inversión constante en seguridad, junto con la colaboración en el intercambio de información, son esenciales para enfrentarse a amenazas cibernéticas en evolución. La seguridad y confiabilidad de los sistemas OT requieren un compromiso continuo para enfrentar ciberataques cada vez más sofisticados y adoptar prácticas de seguridad adaptativas.

